"No pinto el ser, pinto el pasar", dice Montaigne (Ensayos, III, 2), tal vez recordando a Heráclito. Todo está de paso por este lugar: lo mostrado, quien lo muestra, quien lo ve. Al fondo, la montaña Huangshan, en el corazón de China, por donde anduve deambulando hace unos años. Y conste que, si el título de este cuaderno está en francés, es solo porque en español ya estaba ocupado. En realidad, esa imagen, la montaña vacía, es un lugar común del taoísmo. ¿Y no son estos cuadernos, al fin y al cabo, un lugar común por donde todos transitamos? Lugares comunes, lugares ocupados, lugares vacíos.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Soneto barroco: Rubens

Lleva mi amigo y maestro Pablo Jauralde un cuaderno espectacular, torrencial, sabio, descarado, que recomiendo a todo aquel que pase por aquí y que mencionaré en más de una ocasión. Es paraje en permanente mutación, recipiente de múltiples contenidos: ofrece en primer lugar filología de la buena, concienzuda, generosa en información y en imágenes de manuscritos, así como orientaciones sobre poesía española actual; recoge (sobre todo) una creación poética constante, provocadora, a menudo tendente a la experimentación en la forma clásica del soneto; y destila visiones siempre punzantes sobre los avatares de nuestro mundo. No sólo eso: allí puede uno empaparse del ambiente de los mercados de Palermo, visitar el lugar donde duerme el jabalí, pasear por el Retiro en otoño, aprender a abrazar una secuoya, enterarse de cómo viven arbustos, frutos y semillas, saber de las variantes del helado, copiar sabrosas recetas con solera, desvelar erotismos recónditos…

Aparecía en el cuaderno de Pablo esta mañana, en relación con eso que llaman la oferta cultural, un cuadro de Rubens, precedido de una reflexión algo inquietante del escritor. Así que, ni corto ni perezoso, y en homenaje a él, he compuesto este soneto, acompañado por la imagen correspondiente, que me he tomado la libertad de copiar del mencionado cuaderno.




SONETO BARROCO
ANTE EL RETRATO ECUESTRE
DEL DUQUE DE LERMA, POR RUBENS


                                   Para Pablo



Recortado en cartón como un muñeco
surgido de los mundos inferiores,
has quedado cautivo en los honores
de un escénico rapto de embeleco.


El fálico bastón erecto y seco,
la coraza resuelta en resplandores,
el árbol de fantásticos colores,
el caballo esculpido, absorto, hueco.


Hipnotizado desde el primer plano
(al fondo una batalla de juguete),
para un universal ensueño posas.


La nada empuña la segura mano,
por la nada el ejército acomete,
hacia la nada van todas las cosas.

7 comentarios:

  1. ¿Así de fácil compone usted los sonetos? Pues yo no he de callar. Me alegro por Pablo. Y, tal como lo describe, es su blog.
    La cara de ese caballo es tan humana que da no sé qué mirarla.Buena suerte Don Javier con su blog, que pienso seguir visitando, aunque no siempre comente.

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  2. Chiqui: gracias por su interés, conmigo tendrá usted poco trabajo... ¿Fácil? No creo. Se acumulan durante años lecturas, reflexiones, músicas que van sedimentando; y un buen día algún estímulo (o el azar) hace que se destile algo de toda esa labor silenciosa y subterránea, y esto puede suceder rápidamente.

    Lisarda: encantado de recibirte por aquí. Sigue por favor este enlace:
    http://hanganadolosmalos.blogspot.com/search/label/Javier%20Yag%C3%BCe
    De esos 6 sonetos, puedes poner uno de los que por su orden son 1, 2, 5 y 6. Los 3 y 4 son inéditos y por el momento quisiera que estén sólo allí. Un saludo.

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  3. No, el azar no juega así. Tampoco el aprendizaje, aunque ayuda. Seguro que escribió poesía cuando era joven.
    Gracias por contestar.

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  4. Casi te pillan en la edad, hermano ;-)
    Magnífico soneto, que va de lo burlesco a lo desasosegador. ¿Tal vez porque nuestros actuales gobernantes nos sugieren exactamente lo mismo?
    S.

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  5. Chiqui: Claro, claro, cuando era joven... Lo que intento decir es que en la creación poética se da siempre una mezcla de espontaneidad y oficio (Horacio lo llamó: ingenium-ars). Y el oficio es a veces silencioso, acumulativo. Por eso puede parecer fácil lo que conlleva un prolongado trabajo interior.

    Ángel: bueno, es que ese día no había dormido bien y... en fin, excusas. Lo burlesco y lo desasosegador son complementarios, eso es lo barroco. Intentaba resaltar, barrocamente, lo que el cuadro tiene de escenografía, de fantasmoagoría, como la España de la época. No faltan las concomitancias con nuestra situación actual. Faltaría tal vez una sonrisilla...

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  6. Estoy recorriendo otra vez el blog ahora que has publicado uno de 2700 páginas, que nunca se sí leer en pares o impares.

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  7. Estoy recorriendo otra vez el blog ahora que has publicado uno de 2700 páginas, que nunca se sí leer en pares o impares.

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