"No pinto el ser, pinto el pasar", dice Montaigne (Ensayos, III, 2), tal vez recordando a Heráclito. Todo está de paso por este lugar: lo mostrado, quien lo muestra, quien lo ve. Al fondo, la montaña Huangshan, en el corazón de China, por donde anduve deambulando hace unos años. Y conste que, si el título de este cuaderno está en francés, es solo porque en español ya estaba ocupado. En realidad, esa imagen, la montaña vacía, es un lugar común del taoísmo. ¿Y no son estos cuadernos, al fin y al cabo, un lugar común por donde todos transitamos? Lugares comunes, lugares ocupados, lugares vacíos.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Poesía sobre pintura

A raíz de un soneto que publiqué aquí sobre un cuadro de Rubens, pensaba que, si no se ha hecho, ha de hacerse una antología de nuestra poesía inspirada por obras pictóricas: eso que llaman la ecfrasis, pero en verso. Hay quien ya se dedica a ello en internet, como Santiago Elso en su blog. Sorprende la inexistencia de esa recopilación, sobre todo si se piensa que nuestra lengua alberga obras tan deslumbrantes como El Cristo de Velázquez (1920) de Miguel de Unamuno, “monográfico” inspirado por un solo cuadro, o A la pintura (1948) de Rafael Alberti, mosaico de impresiones, figuraciones y semblanzas sobre pintura y pintores. Tampoco faltan poemarios dedicados íntegramente a esa descripción, paráfrasis o recreación de lo visual en lo verbal: a comienzos del siglo XX, en clave más bien retórica, Retratos (1902) de Antonio de Zayas, y Apolo (1911) de Manuel Machado; más o menos un siglo después, Las musas inquietantes (1999) de la uruguaya Cristina Peri Rossi, marcado por una orientación feminista, y Claroscuro (2002) del chileno Gonzalo Millán, centrado en el arte de Caravaggio. De modo que, desde aquí, yo me ofrezco para emprender esa búsqueda, si es que nace un audaz editor dispuesto a afrontar el coste de producción del volumen, nada exiguo habida cuenta sobre todo de los gastos que habrían de acarrear la adquisición de los derechos de reproducción y la reproducción misma. Porque se trata de confrontar en páginas contiguas la pintura y el poema, de manera que el lector pueda degustar la relación que las palabras establecen con la imagen. Una relación que, como digo, va de la reflexión a la descripción, de la glosa interpretativa a la generación de un relato. Según ese criterio están diseñadas por ejemplo, en lengua inglesa, las atractivas antologías de Michael y Peter Benton Double vision (1990) y Painting with words (1995), aun muy incompletas. Creo que ese libro, bien editado, además de contribuir a difundir la poesía, podría llegar a ser un éxito comercial y se vendería buenamente en el VIPS.

Tengo cuatro libros constituidos enteramente por poemas inspirados en pinturas: Figura en un paisaje (1993) de Aníbal Núñez, Sombras y variaciones (1994) de Mario Hernández (dedicado exclusivamente a los grabados de Goya), Paisajes en El Prado (1997) de Luis Javier Moreno y Colección privada (2003) de Ramón Cote.




Así que, para engatusar a quien por aquí azarosamente pase (también al deseado editor), me he tomado la libertad de mostrar sendos ejemplos tomados de esos cuatro poemarios, poniéndoles enfrente las correspondientes obras, cosa que solo hace el de Núñez (en blanco y negro). Cabe añadir que el de Moreno se publicó en una editorial artesanal de Luxemburgo (la misma que hizo mis Diez despedidas de la Dinastía Tang en 1996) y que habrá tenido mínima distribución. En cuanto al de Cote, me pareció tan interesante que me fabriqué un álbum paralelo con todos los cuadros poetizados que pude encontrar en la red. Los que me faltaban me los facilitó el propio autor, que cayó por casualidad en este cuaderno.


Mario Hernández
Francisco de Goya


























Diego Velázquez
 
Aníbal Núñez

 
Claudio Lorena

Luis Javier Moreno

Jan Vermeer
 
Ramón Cote
Pasado no poco tiempo desde que publiqué esta entrada, quiero añadir aquí un libro publicado con posterioridad. Se trata de Nueva guía del Museo del Prado (2012) de José Ovejero, colección miscelánea que propone una lectura desafiante, incisiva e iconoclasta (por paradójico que este adjetivo pueda aquí parecer) de la pintura clásica. Añado que José Ovejero, residente en Bruselas desde hace muchos años, es un referente para los españoles que vivimos en esta ciudad, y siempre nos interesa enterarnos de lo que va publicando.




José Ovejero

Francisco de Goya



8 comentarios:

  1. ¿Sería mucho pedir que se añadiera un apéndice, unos corolarios o lo que fuese con poemas no ya sobre pinturas, sino sobre pintura, y sobre pintores? No sé si encontrarían acomodo en la obra a los ojos del compilador, pero me he acordado de los poemas de Ramón Gaya: "Velázquez", "Del pintar", "Para el crepúsculo de Michelangelo".

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  2. Su blog es un rincón que cautiva serenamente mi atención. Hoy, muy egoisticamente,intentaré ignorar la distancia de la geografía de los idiomas y compartir algo de mi universo lingüístico y estético.
    Es que mientras leía su texto me ocurrieron dos cosas. Distintas pero no opósitas. La visualización del imagen de un cuadro de Maria Helena Viera da Silva – tal vez “Bibliothèque en feu”… -, sus labirintos sus ciudades sus colores; la representación de ciertos versos de Sophia sobre la pintura de su amiga Maria Helena. Las dos son (eran) portuguesas.
    Inspirada por los versos de Sophia de Mello Breyner Andresen, poetisa que cantaría “o dia inicial inteiro e limpo” de la revolución de los claveles en algunos de sus bellísimos poemas, Maria Helena crearía un díptico intitulado “a poesía está na rua” (palabra de orden de Sophia en los días que se siguieron al 25 de abril de 1974). Desgraciadamente, los comentarios no me permiten añadir imagines…
    Ya sobre Maria Helena, mujer del pintor húngaro Arpad Szenes (vide: http://fasvs.pt) – dos apátridas en Paris durante muchos años-, Sophia escribiría estos versos (la verdadera razón de mi comentario…):

    MARIA HELENA VIEIRA DA SILVA
    OU O ITINERÁRIO INELUTÁVEL

    Minúcia é o labirinto muro por muro
    Pedra contra pedra livro sobre livro
    Rua após rua escada após escada
    Se faz e se desfaz o labirinto
    Palácio é o labirinto e nele
    Se multiplicam as salas e cintilam
    Os quartos de Babel roucos e vermelhos
    Passado é o labirinto: seus jardins afloram
    E do fundo da memória sobem as escadas
    Encruzilhada é o labirinto e antro e gruta
    Biblioteca rede inventário colmeia –
    Itinerário é o labirinto
    Como o subir dum astro inelutável –
    Mas aquele que o percorre não encontra
    Toiro nenhum solar nem sol nem lua
    Mas só o vidro sucessivo do vazio
    E um brilho de azulejos íman frio
    Onde os espelhos devoram as imagens

    Exauridos pelo labirinto caminhamos
    Na minúcia da busca na atenção da busca
    Na luz mutável: de quadrado em quadrado
    Encontramos desvios redes e castelos
    Torres de vidro corredores de espanto

    Mas um dia emergiremos e as cidades
    Da equidade mostrarão seu branco
    Sua cal sua aurora seu prodígio

    Sophia de Mello Breyner Andresen, in “Dual”

    Felicitaciones por este íntimo (no)lugar. Gracias.
    Me siento como se entrara en casa de alguién sin antes haber sonado...

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  3. Es un viejo y jugoso tema ("ut pictura poesis"), que efectivamente enriquece nuestras perspectivas.

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  4. Juan Ramón: Sí, claro, todo eso sería posible. Dependería de la extensión del volumen. Pero no me hago ilusiones: es un proyecto de amplitud y no están las cosas para grandes alegrías...

    Sofia: Muchas gracias por el comentario. No conocía en absoluto la figura de M.H. Vieira da Silva. He buscado algunas cosas y observo que el poema resuena muy bien con el espíritu de esa pintura. (Por cierto, soy lector asiduo de poesía portuguesa, y tengo en casa dos libros de Sophia de M.B.A., "Mar novo" y "Coral", regalados por un buen amigo. Tiene momentos de gran intensidad.)

    Pablo: Sí, también está la parte teórica, horaciana y de los clásicos, que García Berrio tan bien nos explicaba en la facultad. Él lo analizó, dándole la vuelta, en un libro escrito al alimón con su mujer Mª Teresa Hernández (q.e.p.d.). Me regalaron un ejemplar, con una tarjeta muy amable escrita por ella (que conservo), pero no he conseguido leerlo.

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  5. Después de muchos años prometida y esperada, en noviembre, se publicó una antología poética de Sophia M.B.A. –organizada y editada por su hija Maria Andresen de Sousa Tavares, claro: http://livrariapodoslivros.blogspot.com/2010/11/obra-poetica.html . (Pero tal vez ya lo supiese… ) Todavía no la he hojeado. Todavía...

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  6. De Millán también puede leer "Autorretrato de memoria" (2005) y "Gabinete de papel" (2008), que completan su trilogía centrada en el vínculo poesía e imagen.
    Al menos la tarea de una antología local (Chile) es por estos días objeto de mi tesis de magister de edición y sus palabras confirman el interés que tendría un texto de este tipo.

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  7. Respuestas
    1. Muy interesante su blog. Me haré asiduo. Tiene razón, no existe muchos libros. Yo estoy releyendo ahora el W.W. Willians sobre el Bosco. Un placer. Y tengo en proyecto escribir, a modo de monólogo dramático, un poemario sobre Van Gogh.

      Un saludo.

      Miguel Manrique

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